...tal astilla. Si el arte eterno de Luis Aldehuela Gómez ha sido elegido este año como aldabonazo de nuestra Romería, la Cofradía de los Estudiantes ha tenido un inmenso acierto al escoger el buen hacer de Alicia Aldehuela Alonso para que pregone pictóricamente su estación penitencial del Viernes Santo. Por fortuna no hemos descubierto ahora a la artista: ella ya se nos reveló hace mucho tiempo, aunque bien es verdad que algunos querríamos que se prodigara más como digna heredera de su padre y de su abuelo. Y es que hay que volver a hablar de aquella sevillana que nos recuerda el vínculo del barrio de San Bartolomé con el arte (los Aldehuela, los Alonso, Diego Lloris, Pepe "El Sillero"..., hasta María Rosa Orad, aunque fuera de manera circunstancial). Y qué mejor manera de hacer patente la unión de Alicia con el barrio que la vio crecer que reflejar en esta sencilla y sentida composición el mensaje que transmite el Cristo de la Expiración cuando todos los años es recibido por el pueblo de Andújar. Noche, oscuridad y tinieblas levemente alumbradas por los hachones de roja sangre. Capirotes negros que se esparcen por el ámbito de la corredera, del viejo castillo, que buscan las callejas de la ciudad eterna. Es Andújar. Es su Semana de Pasión. Y es el arte de una mujer que, como sus hermanas, conjuga en sí misma tanto el talante como la delicadeza que no surgen de la nada, sino que se heredan de los padres, de Luis y de Pilar, a los que tanto recordamos aquellos que los conocimos.