Más ejemplos de Luis Aldehuela cartelista

Si hace poco publicábamos un delicioso sello con un dibujo de Luis, ahora elegimos un  tamaño de mayor empaque: el cartel.  

La cartelería no tenía secretos para Aldehuela, siempre atento a captar la atención del espectador usando para ello toda su sapiencia y experiencia pictórica. Ya pudimos verlo en los carteles de Romería, tanto los publicados en vida como en el del año pasado. Ahora, una muestra más, de un Luis más íntimo: esta sencilla pero efectiva creación para la Vigilia Diocesana de Espigas que además conmemoraba el centenario de la creación en Andújar de la Adoración Nocturna. 

La reproducción que aquí puede verse no hace justicia, en absoluto, al original. Seguimos soñando con una exposición antológica de su obra donde se puedan admirar sus cuadros con la luz de su tierra, sin que medien distorsiones virtuales.


Cuando el arte efímero perdura.

Mano a mano de artistas. Padre e hija unidos en la inmortalidad que se otorga a la obra bien hecha. La Pasión y la Gloria que son piedras angulares de nuestra tierra. Y una emoción particular que me invade cuando veo todas las mañanas estos carteles decorando una cochera. 
Tanto el cartel de Alicia como el de Luis van a perdurar. En próximas citas traeré a este blog testimonios gráficos de lo que digo. En especial, el cartel de Romería al que ya hemos visto como reclamo de tiendas de marquetería y sirviendo de motivo central en artísticas filigranas de hierro repujado. 




El espíritu de Luis, también en la aparición del 2013

Cartel anunciador de los actos que tendrán lugar en la basílica de Nuestra Señora de la Cabeza, con motivo de la celebración de su aparición en este año 2013, cuyo motivo central también salió del los pinceles del inmortal pintor.


Tomado del blog Andújar peregrina.

Luis Aldehuela en la filatelia

Acabo de adquirirlo y quiero compartir con todos los seguidores del blog esta preciosa joyita filatélica, que reproduce el cartel de romería del año 1950. No tiene valor facial y el original tiene unas medidas de cinco por tres centímetros y medio. Está claro que el arte de nuestro Luis se puede admirar tanto en superficies amplias (ahí tenemos los ejemplos de las pinturas del santuario o el fondo creado para la capilla de la Virgen de la Cabeza en Santa María) como en espacios minúsculos como este sello.


Un pueblo en sintonía con su artista.

A veces ocurre: hay quien consigue ser profeta en su tierra y, de esta forma, el pueblo lo reconoce como alguien que sabe expresar lo que todos sienten pero no todos tienen capacidad de decir. El poder plástico de Aldehuela, presente en el cuadro que venimos glosando durante este último mes, se ha convertido ya en un nuevo "clásico" dentro del repertorio pictórico andujareño, en una obra presta a ser lucida en cualquier lugar, tal y como ocurriera con otros cuadros del artista, en especial, el que representa una escena romera que tenía como protagonista el antiguo arco de acceso a la plaza del poblado del santuario. 
Y como muestra: este balcón, engalanado para las ya extintas fiestas abrileñas:


Cuando el arte se reconoce... III

Un nuevo ejemplo (o mejor dicho: dos) de cómo el cartel de este año rápidamente se ha convertido en un atractivo reclamo en los escaparates de nuestros comercios. En este caso, en el de Arte Cuadro:


Pero el verismo de la escena es tal que la la propia Imagen adquiere una tercera dimensión y nos la encontramos así en este mismo establecimiento andujareño:


En definitiva: el arte que llama al arte, la creatividad del maestro que tienta a cualquiera a seguirlo.

Cuando el arte se reconoce... II

Insistimos: el éxito del cartel de Luis Aldehuela es indiscutible. Un nuevo ejemplo de la obra enmarcada, lista para ser vendida al devoto, al amante de las cosas auténticas, al degustador del arte. En este caso, la forja arropa a la Virgen de la Cabeza en un establecimiento de la calle Emperador Trajano.


Cuando el Arte se reconoce...

El cartel de Romería de este año no solo se ha hecho presente en los escaparates de los comercios, sino que se ha convertido rápidamente en reclamo publicitario para las tiendas que se dedican a enmarcar cuadros. Traemos hoy un ejemplo, con esta fotografía tomada en el negocio de "Marquetería Gómez", en la calle Los Hornos.


De tal palo...



...tal astilla. Si el arte eterno de Luis Aldehuela Gómez ha sido elegido este año como aldabonazo de nuestra Romería, la Cofradía de los Estudiantes ha tenido un inmenso acierto al escoger el buen hacer de Alicia Aldehuela Alonso para que pregone pictóricamente su estación penitencial del Viernes Santo. Por fortuna no hemos descubierto ahora a la artista: ella ya se nos reveló hace mucho tiempo, aunque bien es verdad que algunos querríamos que se prodigara más como digna heredera de su padre y de su abuelo. Y es que hay que volver a hablar de aquella sevillana que nos recuerda el vínculo del barrio de San Bartolomé con el arte (los Aldehuela, los Alonso, Diego Lloris, Pepe "El Sillero"..., hasta María Rosa Orad, aunque fuera de manera circunstancial). Y qué mejor manera de hacer patente la unión de Alicia con el barrio que la vio crecer que reflejar en esta sencilla y sentida composición el mensaje que transmite el Cristo de la Expiración cuando todos los años es recibido por el pueblo de Andújar. Noche, oscuridad y tinieblas levemente alumbradas por los hachones de roja sangre. Capirotes negros que se esparcen por el ámbito de la corredera, del viejo castillo, que buscan las callejas de la ciudad eterna. Es Andújar. Es su Semana de Pasión. Y es el arte de una mujer que, como sus hermanas, conjuga en sí misma tanto el talante como la delicadeza que no surgen de la nada, sino que se heredan de los padres, de Luis y de Pilar, a los que tanto recordamos aquellos que los conocimos.

Triunfo sobre la mediocridad


De entre la cochambre reinante en la política municipal descuella una flor, débil en su tallo, a merced del viento árido que este año sopla por culpa de quienes tienen demasiado poder en la toma de decisiones que afectan a la fiesta.

Esa flor es el cartel de romería de este año, obra de nuestro admirado Luis Aldehuela. Ya aseguro que va a ser lo mejor de esta fiesta. Sin duda alguna, será lo que perdurará en la memoria de los devotos de la Morenita, la Virgen de la Cabeza.

Y pongo en cursiva el primer artículo porque parece imposible en este pueblo que no haya flor sin su mancha, cuerpo de ángel sin lunar. En efecto, se ha deslizado voluntariamente la errata de poner en mayúscula este artículo, frente al segundo. Al menos este sí está bien.

Y digo que voluntariamente porque ya avisé en las pruebas de imprenta que, según la Nueva Ortografía de la Lengua Española, dicho artículo debería ir en minúscula (p. 472). Pero bueno, no sé de qué gramáticos se rodea ahora la corte del Regidor municipal…

Unos eruditos a la violeta informan de que debe ser en mayúscula: La Virgen (así se le da más énfasis, postulan). Otros sostienen la posibilidad de determinadas "licencias" en la cartelería. Como puede comprobarse, argumentos peregrinos, quizás por lo del camino…

Menos mal que han suprimido el Gómez en el apellido de nuestro pintor genial, entre otras cosas porque quienes realmente conozcan a Luis Aldehuela sabrán que jamás encontrarán una obra suya firmada como Luis Aldehuela Gómez. Una cosa es el hombre. Otra el artista.


Un cuadro de Luis para el cartel de la Romería 2013


Según publica el diario Jaén, un cuadro de Luis Aldehuela será el que ilustre el cartel de la romería de la Virgen de la Cabeza de este año. Se unirá, así, a otras ediciones en las que el genio del eterno maestro deleitó a los romeros, turistas y curiosos de la fiesta abrileña, carteles que se pueden repasar en anteriores entradas de este blog. El cuadro, propiedad de la familia, ya fue expuesto en el año 1998 cuando Luis lo cedió para componer la cruz de mayo que la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Paciencia y Nuestra Señora del Rosaro levantó en el cancel de la iglesia de Santa Marina. Aquel año, por cierto, dicha cruz ganó el segundo premio del concurso que convocaba el Ayuntamiento.