Arte religioso

Noviembre quiere merecerse su nombradía y por eso acaban de dejarnos artistas de una altura fuera de serie. Luis Aldehuela es uno de ellos. Si lo traigo aquí no es sólo por el dolor que me produce su pérdida, también por su importancia como uno de los pocos y grandes artistas religiosos del presente. Cuando digo religioso no me refiero a que trabajara por encargo para la Iglesia. Utilizo el adjetivo en su sentido profundo, no industrial, como estímulo que conmocionaba su alma y lo impelía a ejecutar su obra, puesta al servicio de un ideal, revestida de belleza. Así les deja todo bien claro desde el principio al feligrés, al devoto o al peregrino, sin necesidad de las interpretaciones abiertas a que nos tiene acostumbrados el arte abstracto y conceptual.

Luis solía decirme: «Ya no existe el arte religioso». Llevaba razón. Lo comprobamos en la música. Muchos parroquianos identifican, no sin cierto peligro, devoción con devocionismo hacia la imaginería, cuando realmente esta debería crearse para lo primero, no para lo segundo. Tampoco me olvido de la escasa representación española en la exposición Lo splendore della verità, la bellezza della carità, celebrada en homenaje a los sesenta años de la ordenación sacerdotal de Benedicto XVI. Los tiempos han cambiado y ahora resulta inconcebible pensar en una Iglesia mecenas, papel que desempeñó en otras épocas gloriosas para el arte. Por eso este debería ser el momento de los artistas vocacionales, como Luis Aldehuela, para que demuestren que el genio jamás sucumbe.

Publicado por Francisco M. Carriscondo Esquivel en Vida Nueva 2778 (noviembre de 2011).

Oración del Huerto (de 1948 a 2009)


Continuando con la constancia gráfica del proceso de creación del grupo escultórico de la Oración del Huerto, recupero de mi archivo esta fotografía que me envió Luis el 25 de noviembre de 1996 (por tanto, hace ahora quince años). La foto es de 1948 y en ella podemos verlo en el centro, junto a sus hermanos Manolo y Paco.

Acompaña a la foto este texto: "Como verás, me quedé casi en el chasis. ¡Cómo trabajé, yo solo! (Las dos obras escultóricas que hice en mi vida fueron obras de soledades). ¡Hasta las orejas me adelgazaron! El ángel tiene una luz casi sobrenatural, y parece como si se estuviera tragando las lágrimas".

El año que viene echaré mucho de menos acompañar a Luis para ver el paso de la Oración del Huerto, el Miércoles Santo iliturgitano. La última vez que pude acompañarlo fue hace dos años, en 2009. Nos acompañó Pili, su hija. Aquí debajo pongo la fotografía que pude hacer con mi iPhone.

Precisamente, el próximo día 25 de noviembre, a las 20:30 h., se celebrará el funeral por su alma, en la parroquia de San Bartolomé. Ese mismo día aparecerá mi columna mensual en Vida Nueva, dedicada a él y a los artistas vocacionales, aquellos que, como Luis, nos demuestran que el genio jamás sucumbe.

Poema de Manuel Vegas Asín (2/2)

A Luis, el viernes 4 de noviembre.

Lo esperaba y estaba tan de espera
que estaba de esperar desesperando
Y la esperanza me ocultaba el cuando
volvería a volver la primavera.

Y... ¿Saber la verdad? ¡Quien la supiera!
La verdad me llegó de contrabando;
alijo de dolor, verdad soñando
para no despertarse la primera...

Y yo me desperté, rompió el presente,
la esperanza se me abrazó al costado
y el recuerdo se me quedó en la frente.

Tú de recuerdo y yo desesperado
El mundo se me ha roto de repente...
Dicen que Dios te llevó a su lado.

Y te fuiste hacia Dios o hacia quién sabe,
con una fe que siempre fué contigo.
Yo me quedé penumbra de un amigo
con la amistad clavada...
Y no me cabe

en el costado este dolor... la llave
de la amistad se fué volando y sigo
buscando el corazón por todo el trigo
sin encontrar la nota ni la clave.

Te recuerdo de sierra y de horizonte
inventándole sueños al paisaje
y poniendo color al desafío.

Se ha vestido de jara todo el monte
y hay un viento de amor en el ramaje...
Pilar al fondo, perfumando el rio.

Manuel Vegas Asín. Otoño 2011.

Poema de Manuel Vegas Asín (1/2)

Me dicen que te vas... Que está el camino
para tu paso, al borde del sollozo...
Tú ya estás peregrino;
yo rumiando mi pena trozo a trozo.

Samaritano el pozo
con el agua serrana cuesta arriba;
un sueño a la deriva
que me lleva contigo hasta El Cabezo.

De la jara y del brezo
la sierra se estremece de Morena.
Toda la Sierra suspira y se llena
de un mariano sentido
y El Cerro conmovido
se alumbra con el nombre de Maria.

Sierra y melancolía
se asoman el pincel de tu paisaje...

Ha sido largo el viaje,
puede que te aparezca la fatiga;
pero tú eres espiga
para hacerte de pan para el hambriento;
pincel o sentimiento,
horizonte del sueño mas serrano.

Llevabas en la mano
la berrea, la luz y el horizonte...
Toda la paz del monte
buscando tu pincel con vuelo urgente
y un trino incandescente,
de colorín mariano y volandero,
te sigue acompañando en el sendero
que te lleva a la altura.

Todo el paisaje se volvió ternura
de tu pincel... Y estaban los momentos
diciendole a los vientos
que Dios estaba de ilusión y espera...

Todo el otoño es una primavera
inventándole flores al camino.
Son cosas del destino
que duelen al que vive y al que queda.

La vida es una rueda
gira-girando sueños o memorias.

La vida son historias
que nos viven los pulsos y la herida.

El punto de partida
puede ser el final o la llegada,
que del todo a la nada
la distancia es muy poca.

Ya me llega el silencio hasta la boca;
pero sigue tu nombre en mi costado.
Cruzan de lado a lado
tu nombre y tu recuerdo...

Yo, mas loco que cuerdo,
voy rimando amistad con amargura
y voy con la andadura
buscando tu sendero.

Esperame en la altura,
compañero del alma, compañero.

Manuel Vegas Asín. Otoño 2011.

LAS CAMPANAS DE LA VIRGEN


Nos quedaba un cartel de Romería pintado por Luis, pero hemos preferido insertar en estos momentos en que nos ha dejado físicamente, la obra que en 2004 pintara para el baptisterio de Santa María La Mayor. Se trata de un mural de grandes dimensiones que viene a llenar un gran vacío que existía en la capilla que preside la imagen de la Virgen de la Cabeza. Él mismo lo tituló como "Las campanas de la Virgen". La fotografía nos ha sido facilitada por Antonio Manuel Aceituno (Archi). Es la que se utiliza para entregar a cada familia, cuyo hijo es bautizado en la parroquia, como recordatorio de ese feliz día.
En 1918 se bendice la antigua capilla de San Pedro con la nueva advocación de Nuestra Señora de la Cabeza, deseosa la feligresía de Santa María de tener en la iglesia una imagen de la Morenita a quien rezar todo el año. Curiosamente, en la nueva capilla va a intervenir gran parte de los artistas locales de la época: Mefre, García del Valle, y también el padre de Luis: Manuel Aldehuela Palomino. La obra, por desgracia, desapareció en la Guerra Civil.
Santa María: ese precioso joyel que alberga buena parte del escaso legado eclesiástico que la historia nos ha dejado, puede mostrar con orgullo una de las más hermosas obras salidas del pincel y del alma de nuestro Luis Aldehuela, a quien queremos imaginar en estos momentos gozando de la presencia divina, rodeado de esos angelotes que tanto gustaba pintar y esculpir. 

Contemplación y estado

Amable apunte en irisados tules,
leve matiz y sacra retentiva,
conformando ―hermosa― sensitiva
luz de grises, de verdes y de azules.

Atrapada la creación en hules,
barnízase su luz tan fugitiva
que para siempre dormirá ―cautiva―
apresada en polícromos baúles.

Contemplo inmóvil, al pintor y su obra:
breve resumen del alma serena
y hoja de otoño sobre fresca hïerba.

Y nada quiero ya, pues todo sobra:
esa espera infinita, esa condena
se hizo esclava del bien, del arte sierva.

Quedamos con la lluvia

Quedamos con la lluvia, cuando el agua
se desliza por los postigos,
la transparencia del cristal.
Cuando fluye el silencio
de la corriente oculta en los canales.
Y la gota del líquido,
al resbalar tan de repente,
por las hojas de las hortensias
y los pétalos de los geranios.

La luz, ya tan distinta.
A oscuras, tan de pronto, el salón.
Y así quedamos, en la duermevela,
con la música al fondo,
conversando…

Y mientras, cae la lluvia.
Es el tiempo que ya nos queda.

(Francisco M. Carriscondo Esquivel, inspirado en las tardes de otoño e invierno que pasaba con Luis en su casa, conocedor del tiempo que nos quedaba y que queríamos apurar al máximo, publicado en Cuaderno votivo. Ciudad de México: Ediciones Sin Nombre, 2010).

Y TAMBIÉN LOS BLOGUEROS

En especial, los blogs ligados a la historia de Andújar, la Semana Santa, la Virgen de la Cabeza y el mundo del arte.

Canal Romero: http://canalromero.blogspot.com/2011/11/fallece-luis-aldehuela.html

Andújar Peregrina: http://www.andujarperegrina.com/2011/11/andujar-y-la-sierra-pierden-luis.html

Semana Santa de Andújar: http://semanasantaenandujar.blogspot.com/2011/11/fallece-luis-aldehuela.html

Nombres para la historia de Andújar: http://nombresparalahistoriadeandujar.blogspot.com/2011/11/ha-fallecido-luis-aldehuela.html

El ajoarriero: http://elajorriero.blogspot.com/2011/11/homenaje-luis-aldehuela.html

José Luis Ojeda Navío: http://www.jlojeda.es/blog.html

Al sonar de una campanilla: http://stmavirgendelacabezaderute.blogspot.com/2011/11/el-pasado-viernes-fallecio-d-luis-de.html

Abril se tiñe de sueños: http://abrilsetiedesueos.blogspot.com/2011/11/descanse-en-paz-d-luis.html

Andújar histórica: http://andujarhistorica.blogspot.com/2011/11/perdida-de-un-gran-artista-local-d-luis.html

Archicofradía de Nuestro Padre Jesús en su Agonía del Huerto y Nuestra Señora de los Dolores: http://oracionhuertoandujar.blogspot.com/2011/11/luto-por-un-artista.html

De escuadras a tramos: http://deescuadrasatramos.blogspot.com/

Callejuela de azahares: http://sentirdeandujar.blogspot.com/

Tertulia cofrade El Pertiguero: http://www.granpoder-andujar.org/tertuliaelpertiguero/viewtopic.php?f=11&t=41&sid=1a5a77191bf61c152f09cff8d30fc07c

LA PRENSA DIGITAL RECOGE LA TRISTE NOTICIA

Los medios de información digitales se hacen eco del fallecimiento de Luis Aldehuela:

Ideal
http://andujar.ideal.es/actualidad/333-ideal-andujar.html
http://www.ideal.es/jaen/v/20111105/andujar/muere-pintor-luis-aldehuela-20111105.html
http://andujar.ideal.es/opinion.html


Jaén
http://www.diariojaen.es/index.php/menuprovincia/andujar/43982-fallece-luis-aldehuela-el-pintor-que-universalizo-la-belleza-de-la-sierra
http://www.diariojaen.es/index.php/menuprovincia/andujar/44005-sentido-adios-a-un-hijo-predilecto
http://www.diariojaen.es/index.php/la-semana/hasta-siempre/44356-hasta-siemrpe


Campiña digital
http://campinadigital.wordpress.com/2011/11/05/fallece-el-pintor-luis-aldehuela-a-la-edad-de-91-anos/

Elpais.com. La comunidad
http://lacomunidad.elpais.com/esquelas/posts

In memoriam

El pasado 4 de noviembre nos dejó en Granada el singular artista, pintor y escultor, Luis Aldehuela Gómez. Resulta imposible desgranar aquí todo su currículum. Una síntesis puede consultarse en el controvertido, pero no menos útil, Diccionario biográfico español (2011) de la Real Academia de la Historia, donde se puede comprobar la adscripción del autor a una generación de artistas, como Antonio González Orea o Francisco Baños Martos, que representan lo mejor de lo que se ha producido, dentro de las artes plásticas, en la Andalucía oriental de la segunda mitad del siglo XX. Los historiadores de estas disciplinas deberían acercarse a su figura con más atención, pero si excelente es la calidad artística, mayor fue la calidez humana, y quizás esta última –con su exilio adrede, fuera de los grandes circuitos culturales, inmerso como estaba en los escenarios que siempre quiso pintar– le impidió alcanzar la merecida nombradía. Parafraseando al insigne autor de El Gatopardo (1958), solía decirme que le gustaría que todo el mundo supiera quién fue, es y será Luis Aldehuela. Y he aquí que, como fiel testigo de quién es, pretendo erigirme en portavoz de lo que fue y sentar las bases de lo que será.

Ante todo, el artista fue un pionero, con una valentía en su deseo de innovar que ya le venía en los genes. De hecho, su padre, Manuel Aldehuela Palomino, se dedicó al arriesgado oficio de pintor escenógrafo, diseñando y elaborando los escenarios a petición de las compañías teatrales, que venían por Despeñaperros a esta parte de Andalucía, para sus representaciones. Y más tarde, ya culminada su formación en la sevillana Escuela de Artes y Oficios y en la madrileña Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, decide innovar en materia pictórica mediante la captación de la naturaleza viva, en movimiento: la de las escenas de caza, pero no la de la presa cobrada, sino la del lance violento, el agarre y la batida. Y no se crean que su decisión fue fruto de una sesuda y académica reflexión. Todo lo contrario: fue, más bien, al calor de una lumbre, en su viña de Sierra Morena, limpiando las piezas cazadas con su perro Terry, con las primeras lluvias que auguraban el otoño y la berrea de los ciervos: «Pintar es cazar la belleza», el lema que le acompañó todo el tiempo y que, para más solemnidad, se lo traduje al latín y lo colocó en el pórtico de su estudio: Pingere pulchrum venari est.

Lo cuenta en su libro Los últimos que fuimos a la guerra (2007), una obra que merece mayor difusión por cuanto que constituye un valioso testimonio, ajeno a cualquier pretensión partidista o posicionamiento político, de lo que aconteció en el sur granadino durante la cruenta Guerra Civil Española. Y, además, por reflejar a la perfección quién fue y es Luis Aldehuela. En lo que se refiere a lo que será, el propio artista cedió el testigo. Recuerdo con nostalgia cómo insistía en brindarme apuntes, copias de textos, de fotografías: «Ten, para el archivo», solía decirme. El único estudio serio sobre su obra permanece inédito, presentado por Francisco Amengual como trabajo fin de carrera en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Granada. Aún no se ha realizado la catalogación de toda su obra. Y el Ayuntamiento de Andújar, lugar que le vio nacer, no debería conformarse con haberlo nombrado Hijo Predilecto de la ciudad y dedicado una calle. Tendría que colaborar con sus familiares para la creación de una fundación que sirva de depositaria y difusora de todo su legado material, pues del sentimental ya nos ocupamos quienes lo conocimos.

Francisco M. Carriscondo Esquivel
(publicado en la sección «Opinión», del diario Ideal, 06.11.11)

Luis Aldehuela (1920-2011)

Creía que aún me quedaba mucho tiempo para poner esta fatídica fecha, pero al final no ha sido así. Nuestro amigo Luis, el artista excepcional, se nos ha ido a ese cielo azul y gris como el de hoy, que tanto le gustaba pintar.

Hoy, más que nunca, hemos de poner todo nuestro empeño para difundir su memoria; hacer que los demás sientan su legado como nosotros, los que lo conocimos, venimos haciendo desde hace tiempo, como ejemplo de mucho, no sólo de buen arte.

Se dirán de él muchas cosas, seguro. Pero sólo unos pocos, los que quedamos aquí huérfanos, sabremos para siempre quién fue, es y será Luis Aldehuela. Ahí están sus textos y sus cuadros, todos comunicando, transmitiendo a su estilo, en su particular código.

Pero, especialmente, ahí está todo lo que nos transmitió. Luis, nos dejas porque ya veías la hora de reunirte con Pilar y con Manolo, con Terry, seguro que con Fermín y con todos los amigos que hiciste a lo largo de tu extensa y plena vida.

Te has ido tal como tú eres: alegre, saboreando hasta el último momento, y abrazado a ese niño que fuiste y que, una vez en tu querida Sierra, contempló a tu San Antonio del alma. A partir de hoy ya eres un ángel de su séquito.

Se apagó el cuerpo pero resplandecen el mito, el artista, un modelo de humanidad, el prodigio maravilloso, el principal argumento por el que aún sigo creyendo en esta tierra. Hasta siempre, Luis, amigo. Ahora seré yo quien te recuerde y brinde por tu genialidad.