La alegría desbordante en el Jándula, el momento previo de encontrarse con la Morenita, el compartir pan y mesa con otros peregrinos... Otro momento culminante de la Romería de la Cabeza plasmado con una sencillez y un colorido que llenan la vista y el alma.

Hermosísima composición costumbrista que recrea el antiguo arco de entrada a la plaza del poblado, para la romería de 1977. Y quizás, uno de los carteles que más se difundieron en su momento para, convenientemente adaptados, sirvieran de elegante cuadro que adornase más de un salón andujareño.




Hasta 1968 no encontramos a Luis Aldehuela plasmando su sentir romero en un cartel oficial. Durante estos años la madurez que ha ido logrando el artista es bien patente, tanto en sus conocidos temas venatorios, como en el retrato. La Virgen de la Cabeza es un motivo que se va a repetir una y otra vez en sus cuadros, llegándole encargos de muy diferentes lugares. De ahí que, suponemos, eligiese a la imagen de la Morenita para pregonar la fiesta del 68 con sus pinceles, una imagen exenta de cualquier avalorio extraño: sencilla entre las peñas, como recién aparecida al pastor de Colomera. Y ambas imágenes, la Virgen y el Niño, luciendo en sus sienes las antiguas coronas. Habrá que esperar muchos años para encontrarnos con otra reivindicación estética similar: al cartel de romería de Pedro Palenciano donde también aparece María como Madre de Dios, sin condecoración alguna.

Al año siguiente, de nuevo fueron los pinceles de Aldehuela los que pregonaron gráficamente la fiesta. Y de nuevo aparece el santuario en lontananza, como la meta de esos entusiastas romeros que, al avistar el cerro parecen pronunciar un "¡Viva la Virgen de la Cabeza!" que nos atreveríamos a colocar en un bocadillo imaginario, si de una viñeta de cómic se tratara. Pero no, se trata de un cartel bien resuelto, atento el artista a condensar en sencillas pinceladas el mensaje que ha de ser, como todo buen cartel que se precie, claro y directo. Como curiosidad, se puede observar que aún no está perfilada la firma que va a sernos tan familiar posteriormente.

Carteles de romería de Luis Aldehuela


Iniciamos hoy la publicación de los carteles de la Romería de la Virgen de la Cabeza de Andújar que han salido de los pinceles de nuestro autor. En primer lugar, la contribución de un Aldehuela muy joven que sabe buscar un motivo de gran originalidad, ya que no se centra en una escena costumbrista, sino que coloca en un plano de preponderancia la naturaleza que rodea al lugar de culto. A lo lejos, percibimos la fiesta y el jaleo por los fuegos de artificio que salen del cerro de la Cabeza, pero la escena tiene un especial halo de intimidad, en uno de tantos valles que pueblan nuestra serranía.
Hay que decir, también, que es este el primero de los carteles que inaugura la segunda etapa de esta manera ya tan tradicional en Andújar de anunciar su Fiesta Mayor. Y hay que recordar que, antes de la guerra tan solo tenemos constancia de aquel antológico cartel del padre de Luis, don Manuel Aldehuela, que sirviera para conmemorar el VII centenario de la aparición.
La imagen está sacada de la publicación que hiciera Fernando Mesa acerca de los carteles de Romería y sus autores.