La estela de Luis sigue brillando con luz propia, como si se tratara de uno de esos cometas cuyo paso por el cielo no deja indiferente a nadie. Tres años después de su fallecimiento, Juan Vicente Córcoles de la Vega le dedica este hermoso texto en el diario Jaén, que nos llega de manos de Marién Aldehuela Alonso.
Se nos fue en pleno otoño, pero su vida y su obra son una eterna primavera. Saludos, maestro.
Estrenos en la Oración del Huerto de Andújar
De nuevo la Semana Santa ha pasado como una exhalación, y un año más la buena gente de Andújar se ha arremolinado para ver el desfile procesional de sus hermandades penitenciales. Una excelente semana en lo climatológico que no ha dejado en su casa a algunas cofradías, como ocurriera, por ejemplo, con la Oración en el Huerto, el año pasado. Y así, los devotos del Cristo de la Agonía que esculpiera Luis Aldehuela se han encontrado con la grata sorpresa de que el misterio de Getsemaní estuviera completado no solo por el perfecto ángel confortador que también tallara nuestro paisano, sino por los apóstoles San Juan, Santiago y San Pedro, tal y como nos relata el pasaje evangélico. Dichas imágenes son obra del autor onubense José María Cerero Sola y proceden de la Hermandad de la Oración en el Huerto de Alcalá de Guadaira (Sevilla)(http://nombresparalahistoriadeandujar.blogspot.com.es/2012/03/imagineros-en-la-semana-santa-de.html).
Os presentamos algunas imágenes (extraídas del blog de la archicofradía andujareña del Huerto) donde también se puede apreciar el nuevo paso procesional, en una primera fase.
Un Cristo Yacente para Alcalá, de Luis Aldehuela
Hace unas semanas recibíamos un correo de don Marino Aguilera Peñalver, donde nos informaba de un proyecto de Luis Aldehuela que, por desgracia, no llegó a materializarse. Se trataba de un proyecto para una nueva imagen de Cristo Yacente, destinada a la Semana Santa de Alcalá La Real: concretamente a la Real Cofradía del Dulce Nombre de Jesús y Santa Caridad que, al igual que otras corporaciones religiosas, trataban de restituir todo lo que los aciagos años de la guerra se habían llevado por delante. Al final, esta hermandad se decantó por otro autor, el afamado escultor Jacinto Higueras, y esta imagen (salida de su gubia en 1951) es la que hoy procesiona por las calles alcalaínas el Viernes Santo. Nos decía don Marino que es difícil averiguar las razones que llevaron a la junta de gobierno de aquellos años de posguerra a decantarse por el proyecto de Higueras ya que se han perdido los libros de secretaría de la época. En definitiva, el destino quiso que no se ampliara más allá del conjunto
escultórico de la Oración del Huerto de Andújar la nómina de imaginería pasionista
de nuestro artista.
El dibujo de Aldehuela, de grandes dimensiones, se encuentra hoy día expuesto en la sala de juntas de la cofradía y lo traemos a este blog, traído de otro, cuyo enlace ofrecemos para disfrutar de los datos que ofrece don Marino Aguilera a quien reiteramos ahora en público el agradecimiento que ya le hemos transmitido en privado al hacernos partícipes de esta nueva obra del siempre recordado Luis.
Don Bernardo y don Luis
A principios del mes de enero se nos ha ido Bernardo Estepa Llaurens, maestro, flamencólogo, devoto de La Morenita, amigo de sus amigos... Y las comparaciones con nuestro recordado Luis son evidentes: iliturgitanos de recia estirpe, con apellidos sonoros, no con la altisonancia del blasón y el fácil relumbrón del oro, sino con el trabajo hecho día a día. Ambos pertenecían a una generación que enseguida identificamos con una Andújar a la que solo podemos reconocer en viejas fotos sepias y en las anécdotas con que algún abuelo aún nos puede sorprender. Si Luis le ha dado a su patria chica prestancia en las Bellas Artes, Bernardo, don Bernardo (y es que antes, los docentes tenían tratamiento, aunque eso también se nos ha olvidado), al margen de su breve experiencia en la política local, fue uno de los baluartes a la hora de reivindicar el sentir flamenco de Andújar. Al hilo de lo cual, este que escribe no puede evitar que aflore en su mente el recuerdo de aquella jornada memorable, cuando andábamos algunos "altozaneando" (me explico: queriendo poner picas culturales en una Flandes como esta Andújar nuestra donde tan complicado es hablar de cultura), y nos reunimos una inolvidable mañana en la entonces sede de la peña flamenca "Los Romeros" (calle Tintoreros, por más señas, o Ibáñez Marín, si se prefiere) y degustamos la sabiduría, el buen decir, la picardía incluso de don Bernardo y don Luis, frente a frente, con cadencia propia de la tierra, con retranca de aceituna machacá y vino de Quitasiestas. Se habló de esta Andújar que siempre tiene tiempo para la juerga y el cachondeo (y que está muy bien, dicho sea de paso), pero poco para apreciar lo bueno que atesora entre sus maltrechas piedras eclesiales o palaciegas. Se recordaron viejos proyectos que no llegaron muy lejos y renovadas ilusiones en un mañana esperanzador. Animaba entonces don Bernardo a don Luis para que publicase sus memorias sobre la Guerra Civil que, por fortuna, los demás que estábamos presentes, pudimos leer en su manuscrito original. Y, en definitiva, me emocionó pensar que estaba departiendo con seres irrepetibles, que formaban parte de la esencia andujeña.
Ubi sunt? Su legado, es obvio, en todos aquellos que nos emocionamos al oír hablar de nuestra tierra, de su tierra, a la que ellos, cada uno en su campo, magnificó.
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