Cómo celebraban la Navidad los Aldehuela



En diciembre de 2005 Luis me envió una simpática felicitación navideña, acompañada de una carta encabezada por la estrella que, a su vez, sirve de cabecera de esta entrada. En ella, nuestro amigo me proponía una receta para preparar un peculiar plato en la cena de Nochebuena: Pollo al whisky. Aquí os la mando por si, esta vez, queréis prepararla para Nochevieja. Esta era la chispa y la gracia de Luis, el patriarca, extensible a todos los Aldehuela.

¡¡Feliz Navidad!! ¡¡Feliz 2013!!


De artista a artista



Hace ya unos años se nos marchó también otro genio cuya mirada buceó en los atardeceres de Andújar. Uno al recuerdo de Luis el recuerdo de Antonio González Orea en este bello retrato que le dedicara Aldehuela y que aparece en la portada de la biografía que escribiera Gómez Martínez. Y lo hago antes de que expire este 2012, cuando se cumplen ocho siglos de aquella histórica batalla de las Navas de Tolosa a la cual dedicara Orea la que quizás sea su obra más conocida.





A LUIS, PORQUE YA CASI ESTAMOS EN NOVIEMBRE

   



     Cuando llegue el olvido, si es que llega,
se romperán los sueños y la Sierra
será un sollozo más; quizá una ausencia.
      Se le pondran los ciervos en peleas
al paisaje del rito y de la niebla
y el aire llorará en Sierra Morena.
      No llegará el olvido; no hay manera
de que olvide el paisaje sus querencias
y seguirás alli, de vida eterna.
     La eternidad es tuya, estás en ella
como el agua en abril...La primavera
se encenderá en la jara a flor abierta...
     Y tú estarás alli, pincel alerta,
para pintarle al tiempo tu sincera
manera de decir que no haya penas.
     Que las penas no están. La vida sueña
más allá de la muerte y las pavesas...
     La amistad no se va, siempre está cerca,
como el paisaje, el viento y las esperas...
Vivir es la esperanza que despierta;
la esperanza es la vida que se sueña
     Para soñar estoy, para que sepan
las lastras, los recuerdos, las ideas,
que llevo al corazón la vida entera,
que estoy de recordar...La herida abierta
me sangra de recuerdos y en mis venas
la memoria me duele y me navega.

           Estás aquí paisaje de la Sierra;
estás aquí,  pintando voz y ausencia
y llenando de ti Sierra Morena.



                          Manuel Vegas Asín- Noviembre 2012





Primer aniversario

Querido Luis:

Hoy se cumple el primer aniversario de tu fallecimiento.

Ayer visité tu tumba, en uno de esos días que tanto te gustan, gris y lluvioso. Recé por ti y hablé contigo un rato, de esas cosas que sólo tú y yo sabemos.

Quiero decirte que los que te quieren no te olvidamos, que te mantenemos en el recuerdo y, sobre todo, en el corazón.

Gracias por estar ahí, porque todavía te siento cercano, y así será siempre.

Un fuerte abrazo, padre, hermano y amigo.

Fran

Semblanza de su pintura

He encontrado entre mis recuerdos esta semblanza que mi padre hizo acerca de su obra del año 1957, me ha parecido interesante compartirlo aquí con quien nos visite, así nos acerca más a la personalidad del artista... Dice asi:

"A muchos podrá extrañar esta reincidencia mia, a través de algunos años sobre el tema venatorio, llamado así por la íntima relación que tiene con todo lo referente a prácticas cinegéticas. Tema que hace naturalmente las delicias del cazador, al hacerle revivir lances inolvidables, pero que también tiene un especial atractivo para muchos que no lo son; para aquellos que gustan de contemplar la naturaleza, en todo su primario y salvaje esplendor, en la que el animal silvestre, lleno de interés y de gracia, tiene su lógica y milenaria presencia. Por eso no puede decirse que mi pintura está especialmente dedicada a los cazadores, aunque éstos, lógicamente, puedan creer que es a ellos a quien va dirigida, ni que con ella sólo pretendo expresar mis aficciones y experiencias cinegéticas.

No soy apasionado cazador porque me dedique a pintar estos asuntos, como tampoco tiene por qué ser torero el que pinte asuntos taurinos. Mi actitud no es sentar plaza de cazador, sino la de expresar como mejor puedo, pura y sencillamente lo que sinceramente siento al abismarme en la contemplación intensa de las abruptas serranías de España, donde el aire es limpio y no huele a gasolina, donde el "campo, es de verdad campo". Allí, el ciervo y la cabra montés en plena libertad, son el complemento del arisco paisaje, con sus cielos puros, la nota solemne de la tormenta o el silencio apretado de las densas nieblas, donde sus amaneceres y crepúsculos grandiosos parecen oírse en un himno inmenso al Creador. Y captar también al hombre, que llega de cuando en cuando a estos pequeños paraísos, éstos de aquél que se perdió, a divertirse acosando y persiguiendo a las reses... Entonces, la sierra, en paz hasta entonces, acusa como un escalofrío, agitada por carreras, ladridos de la jauría, gritos y disparos. Tiembla la humbría con la batida, y el músculo salvaje del ciervo y del jabalí se pone tenso de huidas. El fino oido del olfato, venteando la muerte, aguza el instinto de un alerta pleno de belleza y dinamismo porque ha llegado el rey de la creación.

Eso intento decir con mi pintura. Y así como hay muchisimos pintores paisajistas, fieles en gran mayoria además a determinadas escuelas como la catalana o la balear, la del norte, Castilla, etc., etc., yo soy un paisajista más, con la diferencia de añadir como complemento la nota animalista-silvestre tan poco cultivada hasta ahora, y apartado de tendencias y de adivinanzas insolubles tan en boga en estos tiempos. El hombre, creo yo, no es tan complicado como algunos quieren hacernos creer. Si los cazadores, por la relación que tienen con su afición favorita, y los que no lo son, están de acuerdo y les gusta mi obra, es pura coincidencia".
                                               
                                                                Luis Aldehuela, 1957

Días de efemérides

Hace un par de días se celebró la onomástica de las Pilares, que tanta influencia tuvieron en la vida de nuestro amado Luis: su mujer y su hija recibieron ese nombre. También, hace ya más días, se ha celebrado el día de san Francisco de Asís.

Nuestro amigo me regaló un cuadro con una lámina al carboncillo que representa al Poverello. Es muy importante esta gentilísima dádiva del artista por la relevancia que tiene para mí mi santo (Nomen est omen). Pero por más cosas…

La lámina está fechada nada más y nada menos que en Sevilla, en 1939. Eran los años de formación del autor en la Escuela de Artes y Oficios sevillana. Todavía no le había dado el trazo definitivo a su rúbrica, como puede comprobarse en la fotografía.

Pero lo mejor de todo es la dedicatoria: "Fran, mi mejor amigo, te ofrezco este dibujo de San Francisco, obra de mi juventud y que estaba predestinado, sin duda, para ti por el Santo de Asís… Deseándote toda la felicidad posible y con un abrazo de tu amigo Luis. 4 de octubre de 1997".

Otro día hablaremos del regalo de bodas, cuando Marigracy y yo nos casamos un 13 de octubre de 2007. Otra efeméride importante que estamos celebrando en este mágico mes.

Premio Arte y Cultura a Luis Aldehuela


El pasado sábado 29 de septiembre tuvo lugar en SURCAZA, la feria cinegética de Sevilla, la entrega de los Premios Todomontería, galardones con los que esta prestigiosa web, referente de la información montera de este país, rinde homenaje a las mejores monterías de la temporada y a las personalidades e instituciones que han destacado en la defensa de la montería tradicional española. El premio "Arte y Cultura" fue otorgado a la memoria de Luis, sus hijas recogieron el premio emocionadas y agradecidas.

"Hay que seguir manteniendo viva su obra y no hay mejor forma que esta, es todo un orgullo y una satisfacción para nosotras ver que no se le olvida", dijo una de sus hijas. Desde aqui nuestra enhorabuena a tan merecido premio.


70 años de Bambi

Me he enterado estos días de que Bambi (sí, la hermosa animación de Walt Disney) cumple setenta años. Es entonces cuando me he acordado de una simpatiquísima fotografía de Luis en la que sale retratado mientras pinta unos ciervos y detrás de él tiene, como singular espectadora… ¡a una cierva de verdad! Cuesta trabajo creerlo, pero así es. He estado buscando por entre mis papeles la foto, pero no la he podido encontrar. Espero que me ayuden las hijas de Luis y, así, poder compartirla en el blog. Mientras tanto, aquí pongo una del singular personaje.


Luis pertenece a una generación que dice interviú en vez de entrevista y pronuncia Hitler sin aspirar la h o Walt Disney con la carga acentual en la e. Me acuerdo claramente de esas diferencias sociolingüísticas generacionales que nos separaban, explicables por el predominio de lo escrito sobre lo oído. A propósito del genial dibujante, Luis sentía fascinación por él. Le parecía increíble la magia que creaba con sus películas animadas. Y es que, en el fondo, Walt Disney crea movimiento con sus dibujos, mientras que Luis lo capta con sus pinceles: animación frente a foto fija.

N.B. Gracias a Manolo Barea hemos podido localizar la fotografía. La ha extraído del blog Tirando al monte, donde nos hemos enterado de que la cierva se llamaba Flecha. Además, la anécdota mereció un soneto por parte de Julio Carmona Oyonarte, cuñado de Luis, firmado el 30 de enero de 1951 con el título "A Luis, nuevo Apeles". Obligatoria la visita a esta entrada.

San Bartolomé


Hoy, festividad de San Bartolomé Apóstol, la parroquia del arrabal, la que nacía y nace en la antigua plaza Vieja y muere en las proximidades del río, echa en falta a uno de sus feligreses más ilustres. Barrio de artistas, como reza una sevillana andujareña: de Diego Lloris a Pepe "El sillero"; barrio de contrastes: de los restos de la antigua opulencia de la corredera a la humildad de las casas de Ronda Mestanza; barrio de mi infancia y mi adolescencia; barrio de la Soledad, de la Veracruz; barrio secular este de San Bartolomé, que hoy, en el día de la fiesta mayor de su templo principal, no albergará entre sus muros ni a Luis Aldehuela ni a Susana Alonso, dos de sus más asiduos visitantes.

En este día tan señalado, hemos querido publicar en el blog el diseño de retablo que hiciera Luis para la capilla mayor de su parroquia, toda vez que desapareciera en la Guerra Civil el antiguo. Por desgracia, no llegó a hacerse realidad, y hoy en día es más difícil aún que podamos, sobre todo porque lo que más urge en el viejo templo medieval es una restauración urgente de sus cubiertas. Pero, ¿será posible que alguna vez, cuando lleguen épocas de mayor bonanza económica, este sueño de Luis se haga patente ante nuestros ojos... o los de nuestros hijos?

En esta noche tan especial...


A punto de celebrarse, un año más, el recordatorio de la aparición de Nuestra Señora de la Cabeza, traemos a este blog un bella pintura de Luis, que fue portada de la revista Mirando al Santuario, en su edición de 1994. Original interpretación de ese momento legendario donde, ausente el pastor de Colomera, el protagonismo lo adquieren los animales de la sierra.

Desde La Jara


Leyendo, Fran, cómo describes tus vivencias alli,  no puedo dejar de publicar, para ti, esta imagen de la chimenea de La Jara, donde todo –parece– sigue igual...

Hemos estado unos dias, el primer verano sin su presencia real pero llenándolo todo. Las noches estrelladas iluminándonos, o al atardecer cuando suavemente deja el sol los últimos rayos en la campiña... ese "no se qué", como decia él tantas veces, sigue vivo alli, ¡es eterno! Y sí, él sigue estando en cada rincón, lo he sentido tan cerca... bajando los escalones del estudio, apareciendo por el pequeño pasillo que da a la terraza de la cocina, tantos ruidos familiares nos llevaban continuamente a su recuerdo.

Me alegra lo que viviste allí, los inviernos son mucho mejores. En aquel rincón se detiene el tiempo y hasta se alargan mucho más las horas oyendo los misterios de nuestra sierra... ¡qué más podria decirte, querido amigo! Vuelve cuando quieras, estás en tu casa...

Un abrazo

La Jara

¿Dónde estaría ahora Luis, en estos días tórridos de verano? Sin duda alguna, en su querida viña, La Jara. En la carretera de la Lancha, después de atravesar un endemoniado carril, como un balcón con vistas a la campiña, tenía nuestro amigo su segunda Tebaida y su segundo refugio para pintar, más acorde con su naturaleza de captar la belleza de un paisaje que conocía como nadie.

Allí, con un vaso de güisqui en la mano, solíamos sentarnos para contemplar las estrellas y ver los pueblos que se divisaban. "Fíjate –me decía– parece como si estuviéramos en un barco y delante se divisara todo un océano". Era cierto: de olivos durante el día; de luces durante la noche. Hablábamos y reíamos mientras se cruzaban sobre nuestras cabezas las lágrimas de san Lorenzo.

Qué momentos más fantásticos los vividos en esa viña, durante el verano, sí, pero especialmente en el invierno. Cómo recuerdo sus huevos fritos con vinagre, ajos y tomate para desayunar. Su copita de vino al mediodía, la siesta de la sobremesa y todo, siempre, acompañado del fuego del hogar, con la chimenea que imitaba unos troncos de árbol y su ciervo majestuoso al frente.

Nos íbamos a dormir muy temprano sólo para ver la espectacular amanecida de cada día. Allí preparé mi tesis doctoral, en aquel tiempo en que Luis y Pilar, ya algo mayores, tuvieron la valentía de irse a vivir a la viña mientras preparaban su nueva casa en Andújar. Yo tenía que madrugar mucho para irme a Jaén o a Málaga, pero recuerdo aquellos madrugones como los más gustosos que he gozado.

San Luis

Hoy es la festividad de san Luis Gonzaga; onomástica, por tanto, de nuestro querido amigo. ¡Felicidades! Por eso quiero traer aquí el colofón de mi primer libro de investigación: una colección de trabajos editados junto con mi amigo Manuel A. Barea Collado en 1997. Os transcribo el texto:

El Libro
ANTONIO ALCALÁ VENCESLADA
Homenaje en el XL aniversario de su muerte
(1955-1995)

salió de los Talleres del Impresor E. Reca 
de la Villa de Marmolejo 
el día veintiuno de junio de MCMXCVII
festividad de San Luis Gonzaga

Deseó mucho que, acabados sus estudios de Teología,
le pusiesen a leer la ínfima clase de Gramática, así por no
ser en cosa alguna singular, como principalmente 
por hacer algún servicio a Nuestro Señor en la crianza
y enseñanza de la juventud en la virtud, 
y tenía una santa envidia a los maestros de Gramática,
a los cuales solía llamar bienaventurados,
por tener tan santa ocupación

LAVS DEO

La referencia al santo la tomé de una Vida de san Luis Gonzaga que nuestro amigo me dejó: una joyita bibliográfica, como luego ha resultado convertirse esta colección de trabajos, rareza cuyas ilustraciones, como las letras capitales que aquí presento, salieron de la bendita mano de Luis Aldehuela.

San Antonio y Corpus Christi

Hoy en Andújar se celebra el Corpus Christi. Qué tiempos cuando este día, en jueves, relucía más que el Sol (que no es poco, dado el rigor del estío adelantado que sufrimos). La proximidad de esta fecha a la del día de san Antonio me hace recordar la veneración que Luis sentía por el santo paduano, de la que ya hemos dejado constancia en algunas entradas de este blog. Luis lo cuenta así en Los últimos que fuimos a la guerra (2007), conversando con su amigo Fermín:

–Tú crees mucho en los milagros, ¿verdad?
–¿Por qué lo dices? ¿Por haber llegado vivo al final?
–También por eso, pero, principalmente, por decirlo varias veces en tu diario. Como cuando en Ugíjar llegó tu padre con tu hermano y aquel amigo. Dices que fue un milagro de san Antonio.
–Es que era el día de su santo.
–¿Sólo por eso?
–Y por más cosas… A mí se me apareció un día san Antonio, le digo de improviso.
Se queda mirándome con la boca abierta y los ojos desconfiados, quizá pensando que estoy de broma. Al fin, exclama intentando sonreír:
–¡Nooo…! Responde serio y atento.
–Yo era muy pequeño. Me fijaba en todo y hacía muchas preguntas. Unos meses después de morir mi abuelo, me subieron mi abuela y mis tías por otoño a la viña de la sierra, de la que ya te he hablado. Un día, sentados todos en la lonja, al atardecer, dije de pronto, mirando hacia el camino: "Por allí viene papá Pedro con san Antonio. Tiene un vestido muy largo, con unos cordones. Están muy cansados. Ahí… añadí señalando a una piedra muy grande que distaba unos metros. Se hizo un silencio y una de mis tías reaccionó, quizá para disimular el susto, y me dijo: "Pues llévale tu sillita". Me levanté entonces llevándola con las dos manos y no había dado más de unos pocos pasos cuando me detuve diciendo: "Ya se han ido".
Y nada más. Yo no tenía edad para bromas y menos de esa clase. Me lo contaban ellas cuando ya fui mayor, porque yo no me acuerdo absolutamente de nada y todas ellas coincidían conmigo en el diálogo al referírmelo, añadiendo que les puse el vello de punta.
Me decían también que el abuelo era muy devoto del santo y lo habían amortajado con el hábito franciscano. Estas cosas eran corrientes entonces y yo, como es de suponer, no lo vi. A ningún niño de corta edad se le enseña un difunto, y aquel detalle del vestido muy largo y los córdones, las puso a cavilar.

No soy historiador. Tan sólo recuerdo que Luis me hablaba de la cofradía de san Antonio, creo recordar que fundada por él, que procesionaba junto al Santísimo en este día grande. Me parece que dicha cofradía dejó de existir. Al menos, los cetros los tenía Luis en la puerta de acceso a su estudio, con un soporte creado ex profeso para dejarlos allí depositados. Me imagino que allí seguirán, esperando alguna mano que vuelva a portarlos…

Por eso creo que sería muy hermoso que los familiares, o los amigos, o ambos a la vez, retomáramos aquella costumbre inveterada y pudiéramos salir con dichos cetros en la procesión del Corpus Christi. Yo estaría dispuesto, por supuesto con el permiso de los familiares. Hermoso sería que los tres cetros fueran portados por un amigo, un familiar y un niño que haya hecho la comunión ese año y que se llamara Antonio. ¿Lo intentamos para el año que viene?

Un abrazo fuerte, Luis. Celebra este día, tan importante para ti, junto a tu querido san Antonio. Hoy es él quien te agradece aquel gesto que tuviste, al ofrecerle tu sillita. Quiere estar contigo, a tu lado, poniendo tu mano en el hombro, recordando todo lo que sentías cuando reproducías su imagen aquí en la tierra, para perpetuarse en el altar, que también le erigiste, en san Bartolomé. Tú eres hoy un angél más de los que rodean la divinidad.

15 de mayo, San Eufrasio.



Nuestro añorado Luis no podía dejar de prestar su genio para pregonar visualmente las fiestas de todo un barrio y de toda una ciudad. En el año 2005 el motivo central del cartel anunciador de la Hermandad de San Eufrasio fue este óleo de Aldehuela, con ese cielo que solo él podía interpretar pictóricamente y con esos ángeles de trazo suave.

Estos días de abril…

Sí, estos días de abril, de azul intenso en sus tardes, en puro y armónico contraste con el blanco de las casas encaladas. El estrepitoso chirriar de los vencejos, los naranjos en plena ebullición de colores y aromas, especialmente los de mi querida Corredera de san Bartolomé, donde Luis viviera…

Allí, en su casa, permanece su talla de la Virgen de la Cabeza, una más de sus ejemplares reproducciones, en madera, al óleo, en barro… qué más da: todas, como digo, ejemplares, pues nos sirven de referente en nuestro transcurrir diario, a ellas se les reza y nos encomendamos a la divinidad que representan.

Fijaos qué hermosura de Madre, su manto encarnado como el madroño, la corona y el rostrillo dorados, como el de su Hijo. El bordado, el rosario… Y, sí, la medalla con la estrella, una que perteneció a la primitiva aureola de la imagen lamentablemente pérdida en la Guerra (In)civil.

Qué romería más fantástica pasará Luis en esta sublime ocasión. Allí seguro que se encontrará con la Morenita. Qué ganas tenía Ella de verlo en persona para decirle, con el gracejo del acento típico de la mujer iliturgitana: "Luisito, qué bien me has pintao, qué arte y que grasia tienes, shiquillo".

¡VIVA LA VIRGEN DE LA CABEZA!

Susana Alonso León (1928-2012)


Me he enterado del fallecimiento de Susana Alonso León, cuñada de Luis, hermana de Pilar. Están siendo unos años aciagos, de pérdida de los últimos representantes de una generación extraordinaria de iliturgitanos, aquella que configuró la Andújar contemporánea a través de sus usos y costumbres, su arte y su forma de ver la vida en el pueblo. Generación como esta tardará mucho tiempo en volver.

Tuve el honor, en 2004, de presentar la publicación de su pregón de Romería, en Santa Marina, un librito muy al uso de los del pueblo, con un motivo de cubierta también original de la autora: un óleo pintado por ella. El pregón es bastante ilustrativo de todo lo que vengo diciendo acerca de aquella generación. Ahí encontraremos su anecdotario, su folclore, su idiosincrasia…

Luis pintó su retrato en 1943, con quince años, junto al de su hermana Pilar. Fueron años muy prolíficos, donde el artista destiló sus mejores esencias, entre ellas las de retratista. El pintor y la modelo, paradigma de la mujer iliturgitana y romera, tocada con la mantilla, blusa de encaje y chaquetilla goyesca de terciopelo. Ahí es nada. Y es que, también en este tipo de virtudes, fue una generación señera.

Miércoles Santo

Hoy, Miércoles Santo, si el tiempo lo permite, celebrará su estación de penitencia la iliturgitana Archicofradía de Nuestro Padre Jesús en su Agonía del Huerto y Nuestra Señora de los Dolores. Su titular es de todos conocido. Hoy Luis lo verá desde el cielo empíreo. Marigracy, Pili, Luis y yo vimos con él, por última vez, el paso de su composición en 2010, en la confluencia de su calle con la Corredera de Capuchinos. Recuerdo la amabilidad del policía municipal, al permitirnos entrar con el coche hasta la misma Corredera para que Luis pudiera ver la procesión perfectamente. Ya colgué la fotografía en su momento, pero no está de más recordarla hoy, aunque reconozco que la calidad no es la que realmente se merece este testimonio histórico.


El pasado domingo pudimos ver la estación de la malagueña Pontificia, Muy Ilustre y Venerable Archicofradía Sacramental de Nuestro Padre Jesús Orando en El Huerto, Nuestra Señora de La Concepción, María Santísima de la Oliva y San Juan Evangelista. Mis amigos de la Archicofradía me están sugiriendo que me haga hermano como ellos. No sé. El caso es que si Luis viera el olivo que le colocaron al trono se habría escandalizado, advirtiéndoles, como en el caso de la Archicofradía andujareña, de que un árbol excesivamente grande resta protagonismo y fuerza dramática al conjunto escultórico. Aquí se puede comprobar. Y llevaba, como siempre, razón. Sirva esta llamada de atención para hacer caso, siempre, al genio de Luis.

Se cumplió la promesa…


…Y allí, en el mismo sitio donde Luis y Pilar, a la izquierda de la Fontana, lancé las tres monedas de rigor, acordándome de él, del artista y del amigo. Trevi se mostraba imponente. Cómo nos hubiera gustado compartir este viaje… Cómo he disfrutado del arte y del genio del artista. Dios, que conmoción. Ojalá dure mucho tiempo. Sólo tengo ganas de llorar por la emoción, la misma que me ha embargado todos estos días, trastornado por ese síndrome que llaman de Stendhal y que yo mismo –en mi carne, pero especialmente en mi alma– he podido padecer.

…Y allí, ante la tumba de Rafael, en el Panteón, lloré por Luis, echándolo de menos como estaba, asustado por la inmensidad de la bóveda, esperanzado por el rayo de luz que salía de su centro exacto, iluminándome. "Es la excelencia de los artistas", me dije. Y me acordé de los cipreses, y de la piedra y su epigrafía, porque él era más de la piedra labrada; y yo, en cambio, de la inscrita. De la mitología, de los héroes de la Antigüedad, de todo lo que sustenta nuestra civilización, aun sin saberlo, y que estará siempre ahí, aunque la sociedad actual trate de olvidarlo.

…Y recé ante el pesebre del Niño Jesús en Santa Maria la Maggiore y ante la tumba de San Pablo en su iglesia Fuori le Mura. Y caminé de las catacumbas a la iglesia de Qvo Vadis. Y pude contemplar las grandezas del Imperio, el mismo que llegó hasta la misma Hispania y nos sigue transmitiendo su legado. Siempre, en todo momento, Luis me hablaba: "Mira aquel escorzo, observa la línea recta, el estremecimiento extático de la piedra, la grandiosidad de las cúpulas… Pero, sobre todo, no olvides nada de esto, pues, en cierto modo, servirá para que me sigas recordando".

Jaime de Foxá a Luis Aldehuela (1963)


Luis Aldehuela ha ido como montero de color y la paleta, sorprendiendo por las veredillas casi inaccesibles de sus sierras –de nuestras sierras– de Andújar, ese quehacer escondido de las reses que no conoce siquiera el formal cazador, más habituado a verlas en trances de fuga desarbolada o de la desolada agonía.

De ahí el valor perfumado y recio de su obra, de ahí esa calidad verdinegra o pardoscura de sus tonos. Precisamente, de ese venero de inocentes curiosidades o de fugitivas impertinencias que guiaron su mirada de artista hacia el escondido misterio de los encames y sorprendieron en horas de paz a los grandes venados envaneciéndose con su propia belleza en el perfil de los collados a contraluz, o al jabalí de las bajas tendencias hozando hongos de otoño por la jugosa humedad de los barrancos.

Aldehuela es el hombre de Sierra Morena que dispara con el pincel y con la gracia de las reses de sus montes. En sus cuadros hay un instante plano desvaído que huele a jara y a leña mojada. A esa aromada teología de olores y de brisas que sirve de fondo y encuadra en la silueta gentil de los grandes animales que todavia son –¡y quiera Dios que por muchos años..!– enigma e inquietud de los valles humildes y de los cerros heroicos de Andújar.

Luis Aldehuela caza pintando. Con la misma mágica malicia que captaron nuestros olvidados antecesores la movilidad de las bestias de caza en los ocres y rojos de la prehistoria. Con casi inconfesado fin de perpetuar la imagen desenvuelta de los venados en fuga o pedir al alto Dios de la fecundidad abundancia de piezas en los rastreos del futuro...

Con pincel fino y antiguo, de hombre que ama a la Tierra, a sus frutos vivos, llámense bolillas de madroño, gabatos pintados o granillas amorosas de lentisco.

Luis pinta con hojarasca fresca y tierras recien llovidas, con roca liquida y pieles bañadas en arroyos crecidos. Pinta con esos pocos elementos –aire, fuego, tierra y agua– que Dios necesitó para crear el mundo...

Extracto de la semblanza que Jaime de Foxá hizo en el catálogo de una exposición del artista en el año 1963

Feliz cumpleaños, Luis

Hoy, día 2 de marzo de 2012, Luis habría cumplido 92 años. Allá donde estéis, os pido un recuerdo para que esboce una sonrísa; una oración para que, a su vez, nos recuerde e interceda por nosotros; y que os toméis una copa de manzanilla, bien fresquita, levantada hacia las nubes, para que brinde junto a nosotros con el líquido dorado del sol, al atardecer de este día.

Salve, amigo Luis.

Mandato


Hoy repaso mi correspondencia con Luis. Me encuentro con una carta, fechada el 22 de enero de 1997, donde me habla de su amigo Pedro Morales, lamentablemente fallecido en aquellos días. Me habla de lo bien que lo pasaba en la Sierra (así, en mayúsculas, por antonomasia), de sus excursiones en barca por el pantano, los amaneceres y las puestas de sol… "En fin –como dice él– mucha felicidad y mucha inspiración para mis cuadros con aquellos agrestes paisajes".

Los amigos, sí, y sus poemas, y sus recuerdos… No nos quedemos sólo en lo iconográfico. Luis era un tesoro que almacenaba joyas de todo tipo. Y de todas ellas dejó constancia, no sólo gráfica, también literaria. Ahí está su impresionante archivo, que poco a poco debería recuperarse, por todo lo que supone, por ejemplo, para la historia de Andújar o para la historia de su peculiar arte, tan personal y, a la vez, universal que no merece quedar relegado en el olvido.

…Pero, por mi parte, sobre todo, por una necesidad moral que tengo hacia el amigo. Me escribe en esta misma carta: "[T]engo tantas cosas que contarte. Porque quiero que sepas muchas cosas mías. […] Espero que tú me recordarás siempre. Ya sabes el trato que hemos hecho delante del cuadrito de la Virgen de la Cabeza que tuve el gusto de regalarte. Que le pidas siempre por mí. Yo lo haré por ti toda mi vida".

¡Y claro que pido por él, todos los días, cuando entro y salgo de casa es lo primero que veo, el cuadrito de la Virgen! Y también pretendo cumplir mi promesa, y dar fe de todas las cosas que me contó (y aún me sigue contando, con la misma voz y la misma sonrisa). Es una necesidad que siento. Y son tantos los flancos: los cuadros, sí; pero muchos más: los poemas (que también escribió), los amigos a los que tanto quiso, su historia en definitiva…

El amor de Luis y Pilar


En esta semana se va a celebrar san Valentín, el día de los enamorados. Y en marzo viajo a Roma. Por todo eso quiero poner, en esta ocasión, una fotografía extraída de mi archivo donde se puede ver a Luis y a Pilar, bastante jóvenes, allá por los años 60, creo recordar, en un viaje a Roma con su amigo Manolo Menéndez, también creo recordar.

Lo que más me contaba Luis de ese viaje era la calidad de las carreteras allende los Pirineos. Y, cómo no, la belleza de Roma. Os podéis imaginar todo lo que disfrutó, él, que tan amante del arte era, tanto como de su querida Pilar. Algún día habrá que contar también esta historia, porque, por su protagonismo en la vida de Luis, no conviene olvidar a Pilar en este blog.

Pilar fue el amor de su vida, por encima de cualquier fecha o celebración. Sin duda alguna, este año estarán celebrándolo juntos, con el mismo Cupido, y también san Valentín, como testigos. Cuando esté ahí mismo, en la Fontana di Trevi, cumpliendo uno de mis sueños, me acordaré de ellos y lanzaré una moneda, como seguro que hicieron también.

¡Feliz día de los enamorados!

San Bartolomé, cada vez más solo

El barrio, con solera, de San Bartolomé se queda cada vez más solo. Hace unos días acaba de dejarnos uno de sus vecinos más queridos y entrañables, padre del colaborador de este blog, Manuel Barea. Están siendo días muy aciagos para los que disfrutábamos de la compañía, la conversación, el saber hacer y el saber estar de los habitantes de uno de los barrios más antiguos de Andújar. El pueblo va perdiendo poco a poco los testimonios de su grandeza y ya sólo queda desear que las nuevas generaciones sepan coger el testigo que dejan, si es que queremos mantener lo auténtico.

Nunca podré olvidar mis largos paseos a pie desde los Belenes hasta San Bartolomé, donde vivía mi amigo Luis, y también mi amigo Manolo. Recordaré siempre cuándo, al llegar a su calle, reinaba el más hermoso silencio. Ya en casa de mi amigo, esperaba en el impoluto zaguán a que me abriera su madre o su abuela para que me dijeran si estaba en casa o en la mercería; y, en el caso de tener que dirigirme allí, sin duda alguna estaría su padre al otro lado del mostrador, con su porte señorial y con su melifluo seseo al saludarme, al hablar de esto o de aquello…

Amigo Manolo, has heredado de tu padre, desde muy joven, la bonhomía, el cariño y, especialmente para los seguidores de este blog y del tuyo, el gusto por el detalle, por las cosas bien hechas, por esas hermosas costumbres que engalanan a un barrio. Eres seguro y fiel representante de seres extraordinarios como tu padre, o como Luis, el artista a quien dedicamos este blog. Tu conocimiento, que desemboca en generosidad y no en soberbia, servirá para entender mejor las excelencias de esa Andújar de la que procedemos, aunque ya no vivimos, pero sí recordamos.

Un fuerte abrazo de parte de quienes queremos ser como Luis, como tu padre y como tú, Manolo.