La estela de Luis sigue brillando con luz propia, como si se tratara de uno de esos cometas cuyo paso por el cielo no deja indiferente a nadie. Tres años después de su fallecimiento, Juan Vicente Córcoles de la Vega le dedica este hermoso texto en el diario Jaén, que nos llega de manos de Marién Aldehuela Alonso.
Se nos fue en pleno otoño, pero su vida y su obra son una eterna primavera. Saludos, maestro.
