He encontrado entre mis recuerdos esta semblanza que mi padre hizo acerca de su obra del año 1957, me ha parecido interesante compartirlo aquí con quien nos visite, así nos acerca más a la personalidad del artista... Dice asi:
"A muchos podrá extrañar esta reincidencia mia, a través de algunos años sobre el tema venatorio, llamado así por la íntima relación que tiene con todo lo referente a prácticas cinegéticas. Tema que hace naturalmente las delicias del cazador, al hacerle revivir lances inolvidables, pero que también tiene un especial atractivo para muchos que no lo son; para aquellos que gustan de contemplar la naturaleza, en todo su primario y salvaje esplendor, en la que el animal silvestre, lleno de interés y de gracia, tiene su lógica y milenaria presencia.
Por eso no puede decirse que mi pintura está especialmente dedicada a los cazadores, aunque éstos, lógicamente, puedan creer que es a ellos a quien va dirigida, ni que con ella sólo pretendo expresar mis aficciones y experiencias cinegéticas.
No soy apasionado cazador porque me dedique a pintar estos asuntos, como tampoco tiene por qué ser torero el que pinte asuntos taurinos.
Mi actitud no es sentar plaza de cazador, sino la de expresar como mejor puedo, pura y sencillamente lo que sinceramente siento al abismarme en la contemplación intensa de las abruptas serranías de España, donde el aire es limpio y no huele a gasolina, donde el "campo, es de verdad campo". Allí, el ciervo y la cabra montés en plena libertad, son el complemento del arisco paisaje, con sus cielos puros, la nota solemne de la tormenta o el silencio apretado de las densas nieblas, donde sus amaneceres y crepúsculos grandiosos parecen oírse en un himno inmenso al Creador.
Y captar también al hombre, que llega de cuando en cuando a estos pequeños paraísos, éstos de aquél que se perdió, a divertirse acosando y persiguiendo a las reses...
Entonces, la sierra, en paz hasta entonces, acusa como un escalofrío, agitada por carreras, ladridos de la jauría, gritos y disparos. Tiembla la humbría con la batida, y el músculo salvaje del ciervo y del jabalí se pone tenso de huidas.
El fino oido del olfato, venteando la muerte, aguza el instinto de un alerta pleno de belleza y dinamismo porque ha llegado el rey de la creación.
Eso intento decir con mi pintura. Y así como hay muchisimos pintores paisajistas, fieles en gran mayoria además a determinadas escuelas como la catalana o la balear, la del norte, Castilla, etc., etc., yo soy un paisajista más, con la diferencia de añadir como complemento la nota animalista-silvestre tan poco cultivada hasta ahora, y apartado de tendencias y de adivinanzas insolubles tan en boga en estos tiempos. El hombre, creo yo, no es tan complicado como algunos quieren hacernos creer.
Si los cazadores, por la relación que tienen con su afición favorita, y los que no lo son, están de acuerdo y les gusta mi obra, es pura coincidencia".
Luis Aldehuela, 1957

Pili, no conocía esta semblanza y la verdad es que es magnífica. Percibo ecos de Camón Aznar, Ortega y Foxá entre sus líneas. Gracias por hacérnosla llegar. Un abrazo de Fran.
ResponderEliminarFran, ha sido todo un placer ! otro abrazo para ti.
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