Poema de Manuel Vegas Asín (1/2)

Me dicen que te vas... Que está el camino
para tu paso, al borde del sollozo...
Tú ya estás peregrino;
yo rumiando mi pena trozo a trozo.

Samaritano el pozo
con el agua serrana cuesta arriba;
un sueño a la deriva
que me lleva contigo hasta El Cabezo.

De la jara y del brezo
la sierra se estremece de Morena.
Toda la Sierra suspira y se llena
de un mariano sentido
y El Cerro conmovido
se alumbra con el nombre de Maria.

Sierra y melancolía
se asoman el pincel de tu paisaje...

Ha sido largo el viaje,
puede que te aparezca la fatiga;
pero tú eres espiga
para hacerte de pan para el hambriento;
pincel o sentimiento,
horizonte del sueño mas serrano.

Llevabas en la mano
la berrea, la luz y el horizonte...
Toda la paz del monte
buscando tu pincel con vuelo urgente
y un trino incandescente,
de colorín mariano y volandero,
te sigue acompañando en el sendero
que te lleva a la altura.

Todo el paisaje se volvió ternura
de tu pincel... Y estaban los momentos
diciendole a los vientos
que Dios estaba de ilusión y espera...

Todo el otoño es una primavera
inventándole flores al camino.
Son cosas del destino
que duelen al que vive y al que queda.

La vida es una rueda
gira-girando sueños o memorias.

La vida son historias
que nos viven los pulsos y la herida.

El punto de partida
puede ser el final o la llegada,
que del todo a la nada
la distancia es muy poca.

Ya me llega el silencio hasta la boca;
pero sigue tu nombre en mi costado.
Cruzan de lado a lado
tu nombre y tu recuerdo...

Yo, mas loco que cuerdo,
voy rimando amistad con amargura
y voy con la andadura
buscando tu sendero.

Esperame en la altura,
compañero del alma, compañero.

Manuel Vegas Asín. Otoño 2011.

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