Creía que aún me quedaba mucho tiempo para poner esta fatídica fecha, pero al final no ha sido así. Nuestro amigo Luis, el artista excepcional, se nos ha ido a ese cielo azul y gris como el de hoy, que tanto le gustaba pintar.
Hoy, más que nunca, hemos de poner todo nuestro empeño para difundir su memoria; hacer que los demás sientan su legado como nosotros, los que lo conocimos, venimos haciendo desde hace tiempo, como ejemplo de mucho, no sólo de buen arte.
Se dirán de él muchas cosas, seguro. Pero sólo unos pocos, los que quedamos aquí huérfanos, sabremos para siempre quién fue, es y será Luis Aldehuela. Ahí están sus textos y sus cuadros, todos comunicando, transmitiendo a su estilo, en su particular código.
Pero, especialmente, ahí está todo lo que nos transmitió. Luis, nos dejas porque ya veías la hora de reunirte con Pilar y con Manolo, con Terry, seguro que con Fermín y con todos los amigos que hiciste a lo largo de tu extensa y plena vida.
Te has ido tal como tú eres: alegre, saboreando hasta el último momento, y abrazado a ese niño que fuiste y que, una vez en tu querida Sierra, contempló a tu San Antonio del alma. A partir de hoy ya eres un ángel de su séquito.
Se apagó el cuerpo pero resplandecen el mito, el artista, un modelo de humanidad, el prodigio maravilloso, el principal argumento por el que aún sigo creyendo en esta tierra. Hasta siempre, Luis, amigo. Ahora seré yo quien te recuerde y brinde por tu genialidad.
Es este el momento de, sobreponiéndose a la tristeza, pensar en el futuro de un legado que no ha de perderse. ¿Fundación? ¿Patronato? ¿Exposición antológica? ¿Catálogo exhaustivo de su obra? Publicación, de entrada, de la tesis cuyo extracto ilustra en este blog la vida y obra de Luis, de nuestro pintor. ¿No te parece, Fran?
ResponderEliminarYo tengo una copia de la tesina. Habría que contactar con el autor y encontrar financiación para que pueda publicarse.
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